Gastronomía de Haro: imprescindibles de una visita

Gastronomía de Haro: imprescindibles de una visita

In Haro by Fatima Cimadevilla

Como buena tierra del vino, Haro honra diariamente a la tierra en la que crecen sus caldos y que es, también, cuna de su gastronomía. Una en la que los productos propios de sus campos son ingredientes fundamentales para unas recetas en las que tradición y vanguardia se dan la mano. Recetas que conjugan algunos de los clásicos de la más que destacada cocina riojana, con otras creaciones más novedosas en las que el producto, sin más artificios, es siempre protagonista.

Si bien el vino es el emblema de esta pequeña ciudad con gran historia, la cocina también ocupa un lugar privilegiado en su identidad. Algo que ha convertido a la Ciudad del Vino por excelencia en un referente gastronómico para quienes buscan vivir una experiencia culinaria plena, combinando los sabores de la tierra, ya sea en caldos o en platos. No en vano, las rutas gastronómicas de Haro ponen en valor los sabores de productos de la matanza y de la huerta que son, junto con los postres, el auténtico estandarte culinario de la ciudad.

Así y si decidimos conocer esta ciudad que homenajea en cada centímetro cuadrado de sus calles al vino y a la tierra, sepamos algunos de los platos y lugares imprescindibles que tendremos que disfrutar para descubrir, bocado a bocado, a qué sabe Haro.

Un buen comer que no solo nos hará disfrutar de la visita sino, sobre todo, nos permitirá vivir una experiencia plena.

LOS PINCHOS Y LAS TAPAS DE HARO

Los pinchos de La Rioja son una de sus las referencias gastronómicas. Pequeños bocados que nos permiten saborear su identidad, y que son el compañero perfecto para una copa de vino. Como no puede ser de otra manera, los pinchos también son protagonistas de la gastronomía de Haro. Algo que, además de permitirnos disfrutar de los sabores de la Villa, es una auténtica tradición en la ciudad.

Tapas de Haro

El tapeo con pinchos o tapas es la actividad imprescindible del barrio de la Herradura. Una zona de la ciudad marcada por sus callejuelas estrechas en la que el vino y el comer son protagonistas. Y es que esta zona de Haro está caracterizada por concentrar, puerta tras puerta, un buen número de locales en los que perdernos y que incitan a cumplir una de las tradiciones de la ciudad: recorrer la calle completa, de bar en bar, probando el pincho más característico de cada uno de ellos.

Champiñones a la planta, pinchos morunos, tortillas rellenas, hamburguesas de pequeño tamaño, pimientos rellenos, jamón, sus afamadas patatas bravas o torreznos son algunas de las delicias que podemos disfrutar en esta ruta en la que, local tras local, se incita a disfrutar.

RESTAURANTES TÍPICOS DE HARO

Si lo que buscamos es sentarnos en una buena mesa, Haro ofrece un amplio abanico de opciones para ello. Lugares distinguidos no solo por el sabor de sus platos, sino también por lo singular de sus espacios. Como parte de esa convivencia gastronómica que mencionábamos entre pasado y futuro, Haro cuenta con una oferta versátil capaz de conquistar tanto al paladar que busca recetas tradicionales como a aquel que se decanta más por creaciones culinarias vanguardistas.

Si lo que buscamos es saborear la esencia de la cocina riojana, no podremos evitar probar algunos de los platos más distinguidos de los fogones de Haro. Unos en los que los frutos de su rica huerta, tanto verduras como hortalizas, convierten en exquisitez recetas tan domésticas a priori como la menestra. Y, de entre todos estos productos, hay uno que reina: el pimiento. Uno de los sabores más auténticos de las tierras de Haro, que en su cocina no es solo complemento sino también protagonista en sí mismo. Una auténtica delicia que, sí o sí, hay que probar ya sea rebozados o rellenos.

Restaurantes de Haro

Capítulo aparte merece el cordero como ingrediente estrella de la gastronomía de Haro. Más allá los embuchados, una de las delicias del cordero de la tierra riojana y plato de obligada prueba para quienes quieran adentrarse en los sabores más tradicionales de la ciudad; no se puede abandonar la ciudad sin haber descubierto el increíble sabor de las chuletillas al sarmiento. Una singular modalidad de brasa que aporta a la carne unos matices únicos, y que nos recuerda la increíble vinculación de Haro con la cultura del vino.

Si el cordero tiene un peso específico en su cocina, no lo tiene menos la carne de cerdo que a través del chorizo llena de sabor buena parte de los guisos de garbanzos o patatas propios de la zona.

El deleite culmina con el plato preferido de los golosos: los postres. Un final perfecto para una buena mesa acompañada de buenos vinos.

Delicias, en suma, que poder degustar en cualquiera de los muchos establecimientos que en Haro ofrecen vivir la buena mesa como parte de la visita.

 

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