Fiestas de Haro

Las fiestas del vino que no te puedes perder

In Vivir el vino by Fatima Cimadevilla

La íntima relación entre el vino y la historia de la Humanidad es un hecho que se traduce de muchas formas. El peso del vino en la mitología o su repercusión en el arte son dos de las caras más visibles de este matrimonio eterno que conforman los caldos y el ser humano. Quizás por el carácter de ambos, no puede pasarse por alto otra de las manifestaciones vivas del peso del vino en nuestra historia. Nos referimos a las fiestas del vino. Unas celebraciones que tienen lugar a lo largo y ancho del mundo, y que son citas imprescindibles para los amantes de los caldos.

Buena parte de estas fiestas del vino tienen lugar en un momento muy significativo del año. Ese en el que los campos son un ir y venir de gente, y en los que las uvas son protagonistas absolutas. La vendimia artesanal siempre ha sido un símbolo de reunión, de trabajo en equipo y de alegría. Algo consolidado hace muchos siglos. Tantos que sorprende saber que la fiesta de la vendimia es de origen pagano, aunque en origen nació como culto a Dionisos. Esa deidad del vino griega que encarnaba la fecundidad, la naturaleza y la producción vinícola.

Pasado el tiempo, las fiestas del vino se han transformado en referente para amantes de los caldos y del folklore más auténtico de nuestro país. Una manera de disfrutar saboreando la tradición. Veamos, pues, entre las muchas celebraciones de España algunas de las más singulares.

1. Batalla del Vino de Haro

Lo que nació siendo un problema territorial entre Haro y Miranda de Ebro se ha transformado, con el paso del tiempo, en una de las fiestas del vino de referencia en nuestro país. En este caso, la celebración de esta singular batalla no tiene lugar en fechas de vendimia. En realidad, la elección de su fecha no es casual sino que conmemora un momento peculiar de la historia del municipio. Así, cada 29 de junio los Riscos de Bilibio, motivo inicial de la disputa, se inundan de vino y de personas dispuestas a ser empapadas con él.

Declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, esta cita ha ido ganando adeptos con los años hasta convertirse en un referente incluso más allá de nuestras fronteras. Y es que bien puede decirse que la Batalla del Vino de Haro ya cuenta con visitantes de más de 50 nacionalidades diferentes.

2. Fiestas de San Mateo, Logroño (La Rioja)

Otra de las citas imprescindibles que también es considerada Fiesta de Interés Turístico Nacional desde 1980. Durante la semana del 21 de septiembre, Logroño conmemora unas celebraciones que tienen su origen en el siglo XII. Un momento en el que Logroño era una visita imprescindible del Camino de Santiago pero, también, un lugar de encuentro para comerciantes nacionales y extranjeros. Gracias a su ubicación, la capital de La Rioja se convirtió también en una de las ciudades de referencia del comercio. Algo que supo aprovechar para distribuir el vino de su tierra en los mercados de la zona.

También llamada Fiesta de la Vendimia por su coincidencia en fecha con la actividad agrícola, las fiestas de San Mateo son una invitación al disfrute. Una manera de saborear de forma festiva de la gastronomía y el vino de La Rioja.

3. Fiesta de la Vendimia de Jerez de la Frontera (Cádiz)

Otro de los nombres de referencia en el vino de nuestro país celebra su singular homenaje al vino en la primera quincena de septiembre. Declarada Fiesta de Interés Turístico de Andalucía en 2015, la propuesta de esta fiesta fusiona tres de los símbolos propios de Jerez de la Frontera: el flamenco, el vino y sus caballos. Un trío que conforma un programa de fiestas variopinto en el que espectáculos de danza, exhibiciones ecuestres y visitas a bodegas son la clave para hacer disfrutar al visitante.

4. Fiestas del Vino de Valdepeñas, Ciudad Real

Una de las fiestas más tradicionales relacionadas con el inicio de la vendimia, ya que se celebra durante la primera semana de septiembre. Y no solo eso. Más allá de su programa festivo con actuaciones musicales o teatrales, Valdepeñas rinde auténtico tributo a su tierra. Así el momento más destacado de la semana de fiestas es, sin duda, la pisa del primer mosto.

Fiesta del vino San Sadurní

 Atribución | Festa de la Filoxera

5. Fiesta de la filoxera, San Sadurní d’Anoia (Alto Penedés, Barcelona)

Una celebración peculiar ¡y pintoresca1 donde las haya. Y es que su nombre no deja lugar a la imaginación. Efectivamente, San Sadurní d’Anoia rinde tributo a su propio pasado para recrear, una noche de la primera semana de septiembre, uno de los momentos históricos que marcaron el municipio. Uno que no deja de ser la llegada a finales del siglo XIX de la plaga de filoxera a sus viñedos. Lejos de cualquier drama, esta fiesta es una recreación simbólica y festiva de cómo el municipio logró vencerla. Algo que se vive con música, bailes, pólvora y fuego, y que tiene una gran protagonista: una recreación del insecto de siete metros de largo.