Vinos para combatir el calor

Vinos para combatir el calor

In Carlos Serres Bodegas by Fatima Cimadevilla

Con la llegada del verano, todo vale para paliar el exceso de calor. Una temperatura que ansiamos disfrutar durante el largo invierno y que, sin embargo, obliga a refugiarnos de ella. A hacerlo mediante bebidas frescas que nos permitan atemperar y sobrellevar los grados que marca el mercurio. A disfrutar de esa placentera sensación de ayudar a nuestro cuerpo a equilibrar su temperatura saboreando el frío en nuestras papilas gustativas.

Sin embargo, no solo es por una cuestión de calor por lo que buscamos entregarnos al deleite de bebidas frescas. Además, el verano es en sí misma una estación de disfrute. Una en la que el ocio se intensifica, ya sea diurno o nocturno. Una época que incita e invita a ser vivida con intensidad, saboreando cada minuto al máximo.

A pesar de lo que se suele pensar, el vino es una bebida maravillosa para combatir el calor. Algo que podemos conseguir si acertamos correctamente en nuestra elección. No hablamos de nada labrado en piedra. Hay tantos vinos adecuados para cada momento como gustos y preferencias existen en los bebedores de vino. Y, si bien el vino blanco y el vino rosado son los caldos por excelencia del verano, hay quien no renuncia a la contundencia de los vinos tintos. Algo tan particular como lo son ciertos maridajes, como el maridaje de vino y chocolate, que cuenta con tantos adeptos como detractores.

Lejos de rebatir la elección del tinto como vino para el verano, hoy queremos ver en detalle cuáles son los motivos que nos llevan a decantarnos por estas otras dos familias de vinos.

¿POR QUÉ NOS APETECE MÁS BEBER VINO BLANCO O ROSADO EN VERANO?

Más allá de gustos personales, existen argumentos de peso para decantarnos por el vino blanco o rosado para combatir el calor. Para empezar, un buen punto de partida es conocer un par de características de este tipo de vinos. Comencemos por una que forma parte de la morfología de estos vinos, fundamentalmente del blanco: la acidez.

Copa de vino blanco contra el calor

Es precisamente la acidez una de sus características sensoriales más destacadas. Y, a la vez, un carácter que demanda una temperatura de servicio del vino ligeramente menor. Será gracias a este frío que le procuremos a la botella como la acidez se balanceará, apagando las notas de alcohol para dejar ver los aromas florales propios de este tipo de caldos.

Especial cuidado a este aspecto, porque la temperatura también incide en el deleite del vino. Si lo servimos por encima de la temperatura recomendada, el calor hará demasiado patente el alcohol. Mientras que si lo servimos demasiado frío, se puede romper ese preciado equilibrio entre acidez y aroma.  Un equilibrio en el que se basa esa capacidad refrescante que tienen estos vinos.

Pero más allá de las cualidades propias de estos caldos, vino blanco y vino rosado son los vinos por excelencia del verano por otros motivos. Y es que son grandes compañeros de platos ligeros. Ya sean de inspiración mediterránea o hablemos de tortillas, verduras, ensaladas o pastas. Platos, en suma, sencillos a la hora de comer y de digerir que, por otro lado, son perfectos para esta estación cálida.

Platos que demandan caldos frescos y sutiles que no por eso renuncien a ser un espectáculo de aromas y sabores.

VINOS BLANCOS RECOMENDADOS

Así y vistas las ventajas de consumir vinos blancos en verano, queremos hacer una recomendación de dos vinos de nuestra bodega. Dos que no solo destacan por sus fichas de cata sino, además, por cumplir sobradamente con esa búsqueda de caldos refrescantes que nos ayuden a sobrellevar el verano.

Carlos Serres Viura Tempranillo blanco

 

Nuestro vino blanco más joven. Un 85% de Viura y un 15% de Tempranillo blanco se conjugan en un caldo de color amarillo pálido y brillante. Característicos son sus aromas frescos a manzana y piña, con leves toques a flores blancas. Frescura y equilibrio, con una acidez y una fruta sumamente balanceadas, son dos de sus principales virtudes.

Ideal para acompañar mariscos, pescados y ahumados.

 

Onomástica Blanco Reserva blanco

 

Uno de los caldos de nuestra línea Reserva. De color amarillo pálido y brillante, su aroma fresco incluye ligeros toques a flores blancas. Muy afrutado y con un gran equilibrio entre acidez y fruta. Buena parte de su personalidad reside en el excepcional tándem entre el 100% de Viura y su tiempo de crianza: 24 meses en barricas nuevas de roble francés y americano. Una crianza que, durante los seis primeros meses, está acompañada de batonnages periódicos. Afinamiento en botella durante un mínimo de seis meses.

Perfecto para disfrutar con mariscos, pescados y ahumados.

 

VINO ROSADO RECOMENDADO

El vino rosado también es una excelente elección para combatir el calor. Un vino damnificado por un pasado lejano, en el que su calidad no era la mejor. Sin embargo, hace ya muchos años que las bodegas han tratado con respeto a este tipo de caldo. Para romper con los prejuicios, nada como disfrutarlo y conocer el proceso de elaboración del vino rosado.

La mejor manera de tenerlo en cuenta como lo que es: un vino ligero y delicioso.

Carlos Serres Rosé

 

Compuesto por un 80% de Tempranillo y un 20% de Garnacha. Con un marcado color frambuesa de intensidad media, esta fruta puede percibirse entre sus aromas junto con otros como violetas y golosinas. Fresco, balsámico y muy afrutado. Un caldo perfecto para cualquier momento.

Acompaña a la perfección a carnes blancas, verduras gratinadas, arroces o pastas. También es ideal a modo de aperitivo.

 

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail