El coronavirus y su impacto en el mercado del vino

El coronavirus y su impacto en el mercado del vino

In Vivir el vino by Fatima Cimadevilla

Es, sin lugar a dudas, el protagonista absoluto de nuestra actualidad. Es un hecho probado que el nuevo coronavirus ha llegado para paralizar el mundo tal y como lo conocemos. Más allá de las medidas sanitarias, el impacto del COVID-19 en el mundo viene a ser tan rotundo como los números de contagios. Y, como no podía ser de otra manera, el coronavirus ha tenido una repercusión directa en el mercado del vino. Una que, además, hay que mirar desde distintas perspectivas para comprender su auténtica magnitud.

El COVID-19 no es la primera amenaza reciente con la que se encuentra el vino. Antes de él, la resolución favorable del Brexit votado por el pueblo inglés ya sembró la duda sobre el futuro de las exportaciones con Reino Unido. Sería solo un poco después cuando las medidas adoptadas por el gobierno norteamericano hicieron plantearnos si los vinos españoles son víctimas de Trump.

Las medidas de contención del COVID-19 han tenido una repercusión directa en el vino. O, mejor dicho, en su consumo. Porque, al igual que otro buen número de productos, el vino ha visto alterada su habitual rutina de disfrute e, incluso, su venta. Sin embargo, veámoslo con perspectiva. Y, para ello, nada como remontarnos al origen de esta pandemia mundial. O, siendo más estrictos, a cómo se traduce la palabra «crisis» del chino. Porque, curiosamente, el término está creado por dos palabras: la primera significa peligro, la segunda oportunidad.

CHINA, EPICENTRO DEL IMPACTO DEL CORONAVIRUS EN EL MERCADO DEL VINO

Con el 2020 recién estrenado, China comenzaba a enfrentarse a un enemigo invisible. Uno que ponía en cuarentena a una región del país pero que, además, sometía al dragón rojo de Asia a un estricto aislamiento con respecto al resto del mundo. Un hecho que, aunque parecía lejano para el resto del Planeta, demostraba que la teoría del efecto mariposa estaba más patente que nunca.

Para empezar, hay que contemplar que el Año Nuevo Chino es uno de los momentos cumbre para el vino en el gigante asiático. Se estima que, con motivo de esta festividad, el mercado vinícola facturó 130.000 millones de euros en 2019. Una cantidad que suponía un incremento cercano al 9% con respecto al consumo del año anterior, y que se vería seriamente comprometido en este ejercicio. Lejos de considerar estas cifras como algo menor, es importante comprender la magnitud que el vino tiene para China. No solo hay que considerar que el vino chino no es un cuento. Además, no hay que perder de vista que China es uno de los mayores importadores de vino a nivel mundial.

Impacto de la crisis del coronavirus en China sobre el vino

En este 2020, esta fiesta se celebraba a finales de enero. Un momento en el que el país se encontraba inmerso en una crisis sanitaria que, como parte de sus medidas, decretó la cancelación de cualquier celebración relacionada con la efeméride. A pesar del aparente varapalo, esta orden del gobierno chino trajo consigo un cambio en el consumo de vino. Intimamente relacionado con el confinamiento al que se vio sometido el país, el consumo privado de vino no se detuvo. ¿Y cuál fue el canal por excelencia para su venta? El comercio electrónico. Una oportunidad perfecta para tiendas online como Alibaba Group o JD.com, capaces de comercializar vino en gran cantidad.

Pero el consumo no fue lo único que se vio perjudicado por el COVID-19 en sus albores chinos. La amenaza de su aparición trajo consigo una cancelación en cascada de algunos de los eventos de vino más destacados del año. Los primeros en posponer su celebración fueron los que tenían países asiáticos como anfitriones. ProWine Singapur, Foodex Japan o Vinexpo Hong Long fueron las primeras en responder a la crisis del coronavirus cancelando sus celebraciones o buscando nuevas fechas. Pero no son las únicas: la crisis china trajo consigo también la cancelación de algunos de los salones más importantes de Europa como ProWein o Salón Gourmets. Unas anulaciones que se dieron incluso antes de que el coronavirus saliera de las fronteras de China.

¿CÓMO HA AFECTADO EL CORONAVIRUS AL VINO EN ESPAÑA?

Volvemos a mencionar ese efecto mariposa del que hablábamos antes. Porque, incluso antes de que el nuevo coronavirus supusiera el confinamiento de la población española, su repercusión en el vino nacional ya era un hecho probado. China no solo es el quinto consumidor a nivel mundial de vino. Añadido, nuestro país es el cuarto proveedor en volumen y botellas de vino del país asiático. Algo que ha repercutido directamente a las distintas bodegas españolas que han visto, durante el aislamiento del país asiático, cómo sus exportaciones han caído como consecuencia directa de la situación sanitaria.

No es el único aspecto en el que el coronavirus contagia al vino español. Por un lado, la cancelación de las distintas ferias internacionales supone un contratiempo importante. No solo son un escaparate perfecto para mostrar las novedades o dar a conocer los vinos de una bodega. Además, son encuentros estratégicos con una fuerte connotación comercial que permite a cualquier productor ampliar sus fronteras y que, incluso, son clave para su internacionalización.

El efecto del coronavirus en el vino español

Además, el decreto del estado de alarma ha supuesto también el cierre temporal de uno de los puntos de venta vitales para el vino: los establecimientos de hostelería. Según un estudio realizado en 2019 por la Organización Interprofesional del Vino en España, el 43% del consumo total de vino se realiza en bares y restaurantes. Un porcentaje que, a día de hoy, no puede contemplarse debido al cierre temporal de la hostelería como parte de las medidas de contención del nuevo coronavirus.

Pero hay un dato para el optimismo. Y es que, como ya sucedió en China, el consumo privado se ha incrementado. Si ya según el citado estudio el 57% se produce en el hogar, ahora ese porcentaje se ha visto incrementado. Y es que no solo el vino no falta en la cesta de la compra de los habitantes de nuestro país, que lo consideran un auténtico bien básico para vivir el confinamiento. Es que, además, ha pasado a ocupar un lugar predominante en nuestras compras semanales. Según un estudio de la App Gelt sobre los hábitos de los consumidores españoles en el confinamiento, las ventas de vino en supermercados e hipermercados se han disparado. Y, de entre todos, hay una Denominación de Origen que brilla con luz propia: la de La Rioja, que ha visto incrementadas sus ventas en un 41,9%.

Una vez más, el vino acompaña al ser humano durante su historia. En sus mejores horas pero, también, en sus momentos más oscuros. Y, a pesar de todos los interrogantes que plantea el presente, hay algo que no plantea duda alguna. Vivir esta pausa a la que obliga el nuevo coronavirus sabe, como todo en esta vida, mejor con vino. Incluso sin salir de casa.