vinos de Carlos Serres para un maridaje perfecto

Cinco vinos de Carlos Serres para un maridaje perfecto

In Carlos Serres Bodegas by Fatima CimadevillaDejar un comentario

El maridaje es clave para los amantes del vino y del buen comer. Una manera de redondear los sabores de un plato o de una copa, creando un equilibrio perfecto. Una auténtica experiencia gastronómica para la que es fundamental elegir el vino que más se ajusta al menú que queremos degustar. Algo que no resulta tan complicado: la increíble variedad de sabores, aromas y personalidades que ofrece la versatilidad de propuestas del actual mundo del vino hace complicado no encontrar el idóneo para el tipo de comida que queramos disfrutar.

Añadido, esa enorme oferta de la actualidad rompe algunos de los esquemas tradicionales que tenemos instaurados: el blanco es para el pescado, el tinto para las carnes… dos aseveraciones a las que podrían sumarse muchas más y que, en la actualidad y a pesar de que se mantienen vigentes con muchos caldos, no son una verdad absoluta.

Maridar con vino correctamente depende, sobre todo, de encontrar un peso y equilibrio entre los distintos sabores. Una forma de armonizar la potencia de los platos con la de los caldos, y viceversa.

vinos de Carlos Serres para un maridaje perfecto

Pero más allá de consejos para maridar con vino, hoy queremos proponer cinco maridajes con vinos de Carlos Serres. Cinco propuestas gastronómicas diferentes a las que acompañar con el sabor de nuestra tierra, haciendo que este cree el tándem perfecto para que podamos disfrutar de los buenos sabores de la mesa sin restarles protagonismo.

CARLOS SERRES CRIANZA PARA PLATOS DE INSPIRACIÓN MEDITERRÁNEA

Una de las grandes riquezas de nuestro país y motivo por el que nuestra gastronomía es una referencia a nivel mundial es por la cocina mediterránea. No en vano hay que resaltar que la gastronomía mediterránea fue declarada por la UNESCO Patrimonio Inmaterial Cultural de la Humanidad en 2013.

En la cocina mediterránea el protagonismo de los platos se fundamenta en los frutos de la huerta. Una comida de mercado en la que el campo imprime su sabor característico; imponiendo en sus recetas la presencia de vegetales, hortalizas y legumbres como auténticos puntales de la dieta. Unos elementos naturales a los que acompaña el aceite de oliva, emblema de la cocina española.

Carlos Serres Crianza

Así para esas frituras, verduras a la parrilla, arroces, legumbres y carnes blancas que forman parte de esta manera de entender la mesa nada como acompañarlo con Carlos Serres Crianza. Un vino con un característico color rojo picota, con aromas a fruta madura y especias; sabroso en boca y con un final persistente y goloso. Un caldo equilibrado y fresco, ideal para acompañar a una cocina basada en las mismas premisas.

 

CARLOS SERRES RESERVA PARA PLATOS DE CAZA

Son la estrella del otoño y del invierno, el epicentro gastronómico de un buen número de recetas que no dejan indiferentes a nadie. Hablamos de una de las carnes más singulares en cuanto a sabores, razón por la que tiene tantos amantes como detractores.

La carne de caza, tanto mayor como menor, tiene la impronta de la personalidad del campo: carnes de coloraciones oscuras, sabores intensos y aromas penetrantes. Unas características  singulares que confieren a los platos en los que se encuentran presentes una rotundidad única.

Carlos Serres Reserva

Además y por esta potencia de sabores y aromas, los platos de caza suelen jugar con contrastes de sabores para aligerar el peso de su fuerza. Chocolate, dátiles, compotas de frutas y otros elementos de marcado dulzor como la remolacha se convierten en compañeros perfectos para equilibrar la fuerza de las notas de la carne.

Unos platos con semejante carácter demandan un vino que tenga el mismo peso. Un vino como Carlos Serres Reserva en el que, además de su consistente estructura y cata sedosa, podemos paladear esos aromas dulces que tienen como contrapunto los platos de caza gracias a las notas de fruta negra madura, tofe y balsámicos.

 

CARLOS SERRES GRAN RESERVA PARA LOS AMANTES DE LA CARNE

La gastronomía no es solo una cuestión de catalogaciones sino, fundamentalmente, de gustos. Un aspecto que hace que haya paladares que se enloquezcan ante los sabores de determinado alimento y otros que, incluso, ese mismo sabor les repela. Al igual que comentábamos este escenario con la carne de caza, algo similar sucede con la carne en general.

Hay un buen número de amantes incondicionales para los que una buena mesa pasa, irremediablemente, por disfrutar de carne en ella. Y es que este alimento de origen animal es uno de los más completos a nivel nutricional. Mucho más que simples proteínas.

Carlos Serres Gran Reserva

En líneas generales, las carnes rojas se caracterizan por su intenso sabor. Uno que podemos disfrutar independientemente de su preparación porque tanto asada, estofada o a la parrilla el gusto de la carne roja es protagonista del plato.

Para equilibrar esta potencia, lo ideal es optar por un vino que iguale en peso y carácter. Uno como Carlos Serres Gran Reserva que, gracias a sus aromas complejos fruto de su larga crianza y a sus toques especiados, será un elegante bocado que armonizará a la perfección con este tipo de platos.

 

ONOMÁSTICA BLANCO RESERVA PARA PESCADOS Y MARISCOS

Disfrutar del sabor del mar, de esa plenitud de tonos minerales que permiten paladear esa inmensa masa de agua en el plato. Consumir pescado de manera regular es una fuente única de grasas saludables, vitaminas y minerales. Motivos a los que cabe sumar que metabolizar el pescado y digerirlo es mucho más sencillo, algo que hace que cuente con un gran número de amantes.

A pesar de contar con esos sabores tan singulares, tanto el pescado como el marisco no ofrecen una gran intensidad de sabor ni un regusto potente. Una razón de peso para que maridar pescados con vino implique buscar caldos frescos y con toques afrutados. Características perfectas para complementar estos platos.

Carlos Serres Onomastica Blanco Reserva

Para este tipo de platos, el compañero ideal es Onomástica Blanco Reserva. Un vino con tonos frescos a manzana, piña y toques de flores blancas. Frescos, con un paladar marcadamente afrutado y con un equilibrio perfecto entre acidez y fruta.

 

ONOMÁSTICA SEGUNDO AÑO PARA MARIDAR CON GUISOS

Y dejamos para el final uno de los estilos culinarios más característicos de nuestra cocina: los guisos.

Recetas perfectas para los amantes de la cuchara pero, también, un auténtico clásico entre los fogones de las cocinas españolas, con distintas interpretaciones y especialidades en cada Comunidad Autónoma, con algo en común: el equilibrio entre hortalizas o legumbres y carnes o pescados.

Carlos Serres Onomastica Segundo Año

Los guisos son platos de extremada sencillez a la hora de cocinarlos, pero de una variedad de aromas y sabores importante. Para este tipo de recetas, menos contundentes de intensidad que carnes o quesos, lo ideal es complementar su disfrute con Onomástica Segundo Año. Un vino de finca de alta intensidad de color, aroma a fruta fresca y frescura en boca.

Cinco propuestas de Carlos Serres para maridar cinco estilos distintos de gastronomía. ¿Por cuál de ellas te decantas tú?

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